Archivo de la categoría: Todos los públicos

Artículos escritos para que los entienda todo el mundo, tanto si están en el sector como si no.

El Ministerio se hace trampas al solitario

El pasado viernes, 12 de julio, el Consejo de Ministros alumbraba la tan manida reforma energética prometida ya -siempre con carácter inmediato- por el presidente Rajoy en su discurso de investidura.

En 15 años en el sector nunca había visto tal cantidad de proyectos normativos enviados a la vez: un real decreto-ley publicado al mismo día y convalidado por el rodillo de la mayoría absoluta en el Congreso en menos de una semana; un anteproyecto de ley del sector eléctrico, reformulación completa de la actual, de 1997; cinco reales decretos y cinco órdenes ministeriales. Eso solo en la primera semana. A buen seguro que en las venideras veremos más. No se puede negar el trabajo.

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Jornada EQUO sobre energía en Valdepeñas

El pasado 27 de abril tuve ocasión de participar, en representación de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, en la I Jornada organizada por el grupo de Valdepeñas del partido político EQUO en Valdepeñas.

No es muy habitual que me prodigue en este tipo de actos organizados durante el fin de semana. Lo cierto es que en este caso acepté «despistar» parte de mi tiempo «familiar» debido a que se trata de la comarca en uno de cuyos pueblos nació mi padre y que, además, visito con cierta asiduidad.

La crónica elaborada por la organización y publicada en su web resume muy eficazmente una jornada que agrupó a más de veinte asistentes durante todo el día del sábado. Creo que acertaron en la difícil tarea de seleccionar ponentes de muy diversa procedencia para hablar sobre temas  igualmente diversos como los riesgos para la salud de la radiación nuclear, el mercado eléctrico, el fracking o los agrocombustibles, todos ellos con un nexo común: el modelo energético. Esa diversidad abanderada tantas veces por la Plataforma demostró, una vez más, ser una fuente inconmensurable de riqueza.

Me llamó especialmente la atención la participación de Job Moya, médico perteneciente a la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Cuenca. La participación de expertos cuya actividad principal no es la energética aporta visiones muy necesarias y frecuentemente menospreciadas del mundo de la energía.

Me queda en el recuerdo una de sus afirmaciones, algo así como «no radiamos a las embarazadas por los riesgos que conlleva para el feto; pero el transporte de residuos de alta actividad provenientes de centrales nucleares es 8 veces más radiactivo que una radiografía; con la diferencia de que nadie nos va a avisar de cuándo va a pasar el camión por nuestro pueblo

Mi presentación fue muy similar a la expuesta en la escuela de Navales un par de días antes, con tres nuevas inserciones que comento a continuación.

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Seminario sobre el mercado de electricidad y las renovables en Navales

Por iniciativa del profesor Antonio Souto, la escuela técnica superior de ingenieros navales de la Universidad Politécnica de Madrid organizó recientemente un seminario sobre el mercado de electricidad y las energías renovables en el que tuve ocasión de participar.

El seminario se estructuró en cuatro sesiones de unas dos horas de duración cada una celebradas los miércoles por la tarde. En las tres primeras, tres ponentes con diferentes perspectivas: uno, Agustín Alonso, extrabajador de la Comisión Nacional de la Energía; otro, Francisco Calleja, perteneciente a la dirección de regulación de Iberdrola y el último -yo mismo- del sector de las renovables expusimos, cada uno individualmente, nuestra visión del sector para en la última sesión, celebrada el 8 de mayo y moderada por Rubén Esteller, periodista especializado y redactor jefe del diario El Economista, mantener un debate entre los tres.

No me defraudó el público asistente, confirmando con sus intervenciones el prestigio del que goza la escuela.

El debate -sin duda lo más interesante- se centró una vez más en enfrentar posturas entre el sector convencional y las renovables. Lamento que aquél siga utilizando argumentos falaces, tales como el empleo del índice HHI calculado sobre el total del mercado de generación para medir el grado de competencia en el sector eléctrico, para defender un sistema eléctrico que hace aguas, no por las ayudas a las renovables, sino por mantener prebendas injustificadas -e injustificables- a tecnologías caras, contaminantes, peligrosas y socialmente inadmisibles.

Os dejo mi presentación, realizada el 24 de abril y repetida posteriormente en la escuela de Industriales de la misma universidad el 9 de mayo.

Dedicado especialmente para los que echan en falta un análisis crítico de los errores cometidos por parte de los defensores de las renovables destaco, sin duda, mi comparación al desarrollo regulatorio de la fotovoltaica entre Alemania y España.

En España se cometieron varios errores regulatorios cuyo resultado ha sido un evidente desacoplamiento entre las tarifas de inyección utilizadas para fomentar su desarrollo  y la evolución tecnológica de la fotovoltaica.

Como he comentado en otras ocasiones, la rápida evolución tecnológica de la fotovoltaica -coadyuvada, sin duda, por un espectacular incremento del volumen de instalación a nivel internacional- ha llevado a una reducción de costes del módulo fotovoltaico de más del 80% en tan solo cinco años.

Este inédito recorrido de la curva de aprendizaje ha supuesto un reto para los sistemas de apoyo a las renovables, que en todos los casos parten de la constatación de que las energías fósiles no incorporan en su precio numerosas externalidades y que para que las renovables puedan competir con éstas han preferido apoyar específicamente a éstas en lugar de gravar a aquéllas. Los diferentes sistemas de apoyo -singularmente las tarifas de inyección a red, utilizadas, entre otros, en Alemania y España- suponen, además, que aunque el apoyo a las renovables inicialmente sea superior a la valoración de las externalidades positivas que incorporan, la mera creación de un mercado de suficiente volumen a nivel internacional debe bastar para reducir drásticamente su precio y, por tanto, reducir los apoyos. Esta hipótesis ha sido confirmada, con creces, en el caso de la fotovoltaica.

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Incursión en la formación sobre energía en Bachillerato

El pasado 17 de abril tuve oportunidad de participar en una actividad organizada por la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético dirigida a alumnos de bachillerato del Instituto Maestro Matías Bravo de Valdemoro (Madrid) con el objetivo de aportarles información sobre la realidad del sistema energético español.

Lo primero que me sorprendió, al analizar previamente el contenido sobre energía de los temarios,  es que ya desde primaria (9 años); pero también en secundaria y en el propio bachillerato claramente se dirige a los alumnos a un futuro energético basado en renovables: desde pequeños conocen los fundamentos de las diferentes tecnologías de generación eléctrica -especialmente las renovables- y son capaces de enumerar al menos dos ventajas de las renovables respecto de las fósiles.

Lo malo es que, seguramente debido al bombardeo mediático que reciben por parte de la publicidad de las grandes corporaciones, piensan que el mundo ya es renovable.

Por eso preparé una presentación que, con datos de la Agencia Internacional de la Energía, muestra la débil contribución de las renovables a un mix energético internacional dominado por el petróleo, el carbón y, en menor medida, el gas natural.

Tras ello traté de analizar la realidad del sector eléctrico español, caracterizado por una sobrecapacidad de generación eléctrica y un déficit de tarifa causado por la inconveniencia política de repercutir al ciudadano todos los costes reconocidos a las diferentes actividades eléctricas que, sin embargo, la opinión pública identifica con las renovables a pesar de que sus primas suponen solo el 16% de la factura de la luz y, además, provocan evidentes reducciones en el precio del mercado eléctrico.

Quizás el contenido resultara demasiado «aburrido» para unos alumnos que no tenían capacidad de decidir si asistían o no a la charla -especialmente los que lo hicieron a última hora de la mañana tras seis horas de clase consecutivas- por lo que en el futuro me centraré en ofrecerlo a los profesores interesados.